domingo, 29 de abril de 2012

La Vanguardia, Edición del viernes, 23 julio 1920, página 5

LA EMIGRACIÓN
Conferencia de Alfonso Sala

Como estaba anunciado, ayer dió en el Círculo del Ejército y de la Armada, don Alfonso Sala, una conferencia acerca del tema: «El problema de la emigración», defiriendo a la invitación que le había hecho tiempo atrás la junta directiva de dicha importante entidad.

Los merecidos prestigios del incansable y elocuente diputado por Tarrasa, atrajeron al Círculo del Ejército y de la Armada una concurrencia numerosísima y selecta, que tributó al señor Sala una ovación entusiasta al presentarse en la tribuna.

Resulta tarea poco menos que imposible hacer un extracto de la conferencia, que dé idea, siquiera pálida, de los mucho y bueno que en ella expuso el ilustre conferenciante. Puede aplicarse a la hermosa disertación del señor Sala la expresión vulgar de que «no tuvo desperdicio».

Empezó el señor Sala dirigiendo una cariñosa salutación al Círculo del Ejército y de la Armada y agradeciendo la deferencia de éste al nombrarle socio honorario y de invitarle a dar la conferencia.

Dijo después que el problema de la emigración es una realidad palpitante y de gran interés para España, para todos los países, hasta el extremo de que en el Congreso Internacional del Trabajo, celebrado últimamente en Washington, no figuraba este problema en el programa de las deliberaciones y hubo que incluirlo por haber surgido apenas se empezó a tratar de los problemas obreros, constituyéndose un Comité internacional para su estudio, encargado de redactar un «rapport» para llegar a las bases de una legislación general de emigración.

Hace resaltar dos verdades que la Economía ha demostrado sobre el concepto del valor y el de la riqueza, exponiendo ambos conceptos, diciendo que el valor se funda en la intensidad de nuestras 'necesidades' y tanto más valor tienen los objetos cuanto más se necesitan. La riqueza es la producción.

Hay que tener en cuenta que el dinero es signo de riqueza, pero no la riqueza, que consiste en lo que se produce.

Hace alusión a lo dicho por un eminente economista, Lloyd George, de que el hombre es la riqueza principal del pueblo, porque es el agente productor.

Interesa, pues, a los pueblos conservar al hombre como agente de la producción y elemento de riqueza.

Sentadas estas premisas, podemos ya entrar de lleno en el problema de la emigración y de su gravedad.

Cita las cifras de mortalidad y de población de Espafla, comparadas con las de otras naciones, y dice que emigran cada año unos doscientos mil hombres. Escasa la población, espantosa la mortalidad, es ocioso decir cuántas pérdidas ocasiona a España esta emigración.

No se puede, claro está, evitar la emigración, porque sería poner puertas al campo, y además porque le imponen los tiempos y el progreso de la humanidad, pero puede condicionarse y encauzarse mediante la intensificación de la producción, para que haya trabajo en España, y encauzarla también de un modo que, lejos de ser una sangría suelta, sea una fuente de riqueza.

Para ello no hemos de volver las espaldas al mar, sino que debemos dar desarrollo a los transportes marítimos.

Dice que cuando ocupó la Dirección general de Comercio se encontró con el problema de la venta de los buques por los navieros, que creían encontrar en ello un negocio porque se pagaban a más de cincuenta veces su valor, y él llamó la atención del Gobierno para que no perdiéramos nuestra riqueza marítima mercante, y se publicó una disposición condicionando la venta de los barcos, que, aunque ocasionó protestas de los intereses particulares de los navieros, fue un servicio prestado a la patria.

Aboga por la construcción de nuestro poder naval, lo mismo de guerra que mercante, añadiendo que la marina de guerra es una consecuencia y una garantía de la marina mercante.

El problema qus nos encontramos principalmente al vivir alejados del mar, es que sólo una décima parte de los emigrantes marchan en buques españoles, y los demás son ganancias que España da a otros países. De modo que a la sangría de la emigración hay que añadir la contribución de doscientos cincuenta millones de pesetas que España paga al extranjero por el transporte de los emigrantes.

Expone la solución que proponía el señor Bullón, consistente en formar una estadística de lo que se paga al extranjero por transporte de hombres y de tonelaje de mercancías, y mediante un empréstito adecuado construir los barcos necesarios en el país; los barcos se atribuirían por medio de concursos por grupos de línea, con reversión al Estado y pago de un 5 por 100 de interés y la cifra pertinente de amortización.

Entiende, como otros muchos, que sería una solución rápida. Las bases dichas se elevaron al Gobierno, pero no sabe si el Gobierno lo estudió, estando ocupado en otras cuestiones de carácter político.

Estudia luego el problema de la emigración desde el punto de vista social, diciendo que este aspecto da al problema un carácter de humanitario, de carácter cristiano. Se basa en el amor al prójimo, y sobre esos principios están basadas las instituciones democráticas y la abolición de la esclavitud. No podemos, desde este punto de vista, consentir la explotación de que en ciertos países son víctimas los que allí van emigrados. Cita algunos datos del trato que se da, a los emigrantes en los aludidos países, tomándolos de un discurso del diputado italiano Rossi, tratando de este asunto, relatando las penalidades que los emigrantes pasan, tan duras como en los tiempos de la esclavitud más tenaz.

Decía Rossi—añade el señor Sala—que la esclavitud se suprimió, pero los esclavos pasaron a la ciudad, sustituyéndoles en el campo los pobres emigrantes, habiéndose suprimido la esclavitud tan sólo de nombre.

Por eso en Italia se prohibió la emigración a algunos países, entre ellos el Brasil.

Citó también el informe que sobre este asunto publicó el distinguido oficial de la Armada, señor Bengoa, que interesó a S. M. el Rey y también se prohibió en España la emigración a esos países, pero después, por los cambios de política, sin haber cesado las causas, cesó el efecto, y se ha equiparado a esos países a los demás en lo relativo a la emigración.

Condena la emigración clandestina, en la que caen como incautos, atraídos y engañados por los «ganchos», diciendo que más de cuarenta mil emigrantes salen de España de esta manera con condiciones durísimas.

Elogia la obra que para evitarlo realiza la Asociación de San Rafael, a la que dedica entusiastas y elocuentes frases.

Pasa luego a ocuparse del problema de la emigración en el aspecto político.

Dice que no cumpliría su deber el padre que al ver marchar a sus hijos no se preocupara de ellos, ni de la manera que van, ni cuál pueda ser su porvenir. La patria es una ampliación de la familia, y los gobiernos tienen la obligación de ser como los padres, procurando el bienestar y la protección de sus emigrantes.

Aboga por la creación de verdaderas escuelas de emigración, para que los que hayan de emigrar no puedan ser engañados, y después tengan todos los servicios necesarios a su bienestar y fundar colonias, en cuyo ejemplo fue la primera Alemania, cuyo emperador Guillermo decía a los emigrantes: «"Yo no quiero que vosotros seáis explotados en el extranjero; en todo caso que explotéis cuanto podáis".»

Lee después un trabajo de don Antonio Gullón, inspector de Emigración, acerca de la manera como se emigra en España, y lo comenta con atinadísimas consideraciones, que son muy aplaudidas.

Se ocupa luego de las tres clases de emigración: la natural, la de temporada, que se llama de golondrina, y la engañosa o de gancho, que es la emigración clandestina. Para encauzar la emigración hasta cumplir la ley de Emigración, que es de las más acertadas, y a cuyo autor, el señor La Cierva, dedicó el señor Sala entusiastas elogios. Lo que ocurre es que hecha la ley hecha la trampa, y esta ley ha sido desnaturalizada por el reglamento para su aplicación y las disposiciones complementarias, que son síntoma de la debilidad del Poder público, que es un mal endémico que padecemos en España, a pesar del patriotismo de sus gobernantes, que han de ceder muchas veces a los intereses creados.

Examina la ley, detallando su alcance y significado, pregonando sus excelencias en forma clara y minuciosa y exponiendo cómo sería la emigración si se cumpliera la ley de Emigración.

Luego se extiende en consideraciones críticas acerca del reglamento, censurando que el problema de la emigración haya sido sagrado de la competencia del ministerio de la Gobernación acompañar al de Fomento y luego al de Trabajo, porque es misión del ministerio de la Gobernación acompañar al emigrante desde sus casas al barco y en el desembarco en el extranjero, donde ya debe cuidarse el ministerio de Estado.

Censura también que cuerpos consultivos como el Consejo Superior de Emigración que invaden, dejando su labor puramente consultiva, al campo del Poder ejecutivo y hasta del legislativo, dictando disposiciones que no son de su competencia y que son antitéticas con la ley, convirtiendo una ley sabia en un cúmulo de dificultades, aumentadas con la manía burocrática, que no sólo se padece en Madrid sino también en Cataluña y en toda España, porque son un mal nacional.

Considera necesario restablecer el trámite de la información en beneficio de los emigrantes, que existía, y que fué suprimida por el Consejo Superior.

Señala, el aspecto gravísimo que presenta el problema cuando por efecto de la falta de una política económica bien encauzada, resulta que es nula la soberanía de España en su litoral, que hace que las compañías navieras españolas no puedan desenvolver su acción ni realizar la misión que les coresponde con arreglo a lo que a la patria conviene, porque no somos nosotros los dueños de nuestro litoral, sino las compañías extranjeras. Y es que nosotros somos el colmo de la hidalguía, concediendo derechos a quienes no nos lo conceden a nosotros, y damos voz y voto en nuestras cosas a las compañías extranjeras, que resuelven como a ellas conviene y no conviene a España.

Es imposible que España viva un día más sin resolver el problema de la emigración porque en caso contrario iríamos al funesto resultado de la ruina de la patria. Para ello es necesario dejar las minucias políticas y ocuparnos de los grandes problemas que afectan a la entraña de la patria.

Termina con un brillantísimo período en el que dice que ahora, que los políticos van a veranear a las playas han de pensar que en esos mares que ven se cometen verdaderos crímenes y que por ellos se marcha la riqueza de la patria.

La notabilísima y erudita disertación de don Alfonso Sala, que duró dos horas, fué interrumpida multitud de veces con nutridos aplausos, siendo premiada al final con una ovación, entusiasta.

viernes, 27 de abril de 2012

La Vanguardia, Edición del miércoles, 21 julio 1920, página 10

Continúa en el mismo estado el «louk-out» decretado por la Mutua Fabril.

El número de oberos que están parados se cree que asciende a más de diez mil personas.

Con el fin de llegar a una solución los patronos estambreros ofrecieron al representante del gobernador señor Roselló un aumento de jornales como siguen: Los hiladores que ganaban 52. pesetas se les aumenta hasta 60 pesetas; los nuadores que ganaban 32 se les concedían 42 pesetas. los ayudantes de 23 pesetas a 27, las mecheras de 30 pesetas a 36, las continuas de 24 pesetas a 33 pesetas y las rodeteras de 25 pesetas a 29. En cambio los patronos no quieren transigir con las pretensiones de los obreros de disminuir las horas de trabajo. También los patronos ofrecieron al alcalde como solución de aumentar todos los jornales de la industria textil con un 15 por 100 de los jornales que regían antes de decretar el «luok-out».

Nueva manifestación de duelo ha constituido los funerales celebrados en la iglesia de Santo Espírituo para el alma del fabricante de géneros de punto don Salvador Sensada, La nave de la iglesia ha sido pequeña para cobijar al gran número de sus amigos, que han querido asociarse al duelo que ha producido la pérdida de persona tan querida y que debido a sus altos dotes, puede decirse que era apreciado de todas las clases sociales.

—Alas.

miércoles, 25 de abril de 2012

La Vanguardia, Edición del martes, 20 julio 1920, página 12

El sábado, al mediodía. llegó a esta ciudad el representante del gobernador señor Roselló, con el fin de intervenir en la huelga de estambreros y ver si era posible evitar el louk-out decretado por la Mutua Fabril.

A su llegada conferenció con el alcalde, con la junta de patronos y con una comisión de obreros y por la noche se supo que desgraciadamente no se había encontrado solución al Conflicto.

Ayer domingo se celebraron nuevas conferencias, fracasando todas las tentativas de arreglo, y en su virtud esta mañana todas las fábricas han permanecido cerradas, excepto tres, que cesarán sus trabajos el día 24 del corriente.

El acuerdo de la Mutua Fabril ha sido cumplímentado por todos sus asociados y por parte de los obreros nadie a pretendido ir a trabajar; por lo tanto no ha ocurrido ningún incidente.

Los obreros se pasean en grupos por las calles y muchos han ido al campo y bosques cercanos a respirar mejores aires que los de la ciudad.

Las autoridades han tomado diversas precauciones, que dada la sensatez de la masa obrera son innecesarias.

Es de esperar que por quien corresponda tendrá interés en intervenir nuevamente en este litigio, a fin de no demorar un arreglo, obteniendo de los patronos el máximo de concesiones, que sin perjudicar a la industria puedan otorgar, y a los obreros mucha serenidad y reflexión para no extremar sus pretensiones, a fin de no arruinar la industria, que sería la bancarrota de Tarrasa, y de todos los elementos que la componen.

—Alas.

lunes, 23 de abril de 2012

La Vanguardia, Edición del domingo, 18 julio 1920, página 15

Desgraciadamente, las impresiones pesimistas que se tenían de la hueiga de estambreros han tenido plena confirmación, pues hoy, a medida que los obreros de las fábricas del arte textil han cobrado sus jornales se les ha despedido cumpliendo el acuerdo de la Mutua Fabril de declarar el cierre hasta que se solucionen los conflictos pendientes.

Desde el lunes toda la fabricación estará paralizada excepto tres fábricas que cerrarán el día 26 del corriente, pues los patronos de las mismas no hablan despedido a sus obreros y a éstos según
la ley, se les tiene que avisar con ocho días de anticipación.

Verdadera manifestación de duelo constituyó el sepelio del que fue fabricante de géneros de punto don Salvador Sensada Fargas, evidenciándose las muchas y bien merecidas simpatías de que gozaba en vida el finado.

Sobre, él rico ataúd de caoba se depositaron dos mangníficas coronas de flores naturales, ofrenda de sus obreros y de la familia, con sentidas dedicatorias.

—Alas.

sábado, 21 de abril de 2012

La Vanguardia, Edición del viernes, 16 julio 1920, página 10

Victima de rápida enfermedad ha fallecido el conocido fabricante de toquillas y géneros de punto don Salvador Sensada y Fargas.

Su muerte ha sido muy sentida en esta ciudad por tratarse de un joven de carácter muy modesto y que contaba con grandes simpatías, las cuales se patentizarán en el acto de su entierro que promete verse muy concurrido.

—Alas.

jueves, 19 de abril de 2012

La Vanguardia, Edición del jueves, 15 julio 1920, página 11

Continúa sin solucionarse la huelga de estambreros lo que hace presumir que llegaremos a no tardar al paro general de todo el arte textil.

El Juzgado de instrucción continúa con gran actividad las diligencias que se instruyen sobre la fuga de los trece presos de la cárcel de este partido, y si bien hasta la fecha no se ha capturado ninguno, se tiene la impresión de, que algunos caerán pronto de nuevo en poder de la justicia.

Esta tarde, en el Instituto Industrial, se reunirán en asamblea los fabricantes de la industria textil, para la aprobación de los Estatutos por los que se ha de regir la Asociación Mutua Fabril que se organiza.

Se encuentra enfermo el jefe de la guardia municipal.

Son muchas las familias que en vista de los excesivos calores de estos días han salido de veraneo.

—Alas.

martes, 17 de abril de 2012

La Vanguardia, Edición del sábado, 10 julio 1920, página 10

Esta mañana en el Instituto Industrial se han reunido en asamblea los fabricantes de tejidos y después de oídas las explicaciones de la junta directiva, se ha acordado aplazar por ocho días el louk-out decretado, y continuar trabajando en las fábricas hasta nuevo aviso.

Este acuerdo una vez conocido a causado muy buen efecto en la opinión, pues ahora un nuevo cierre de fábricas, hubiera ocasionado muchos disgustos y sinsabores en particular en los obreros que necesitan trabajar para poder vivir.

—Alas.