viernes, 1 de noviembre de 2013

La Vanguardia, Edición del martes, 01 abril 1924, página 8

Un atraco en Tarrasa :: Detención y muerte de uno de los atracadores

Por causas ajenas a nuestra voluntad no nos fue posible dar en la edición del domingo la reseña del atraco ocurrido el sábado en Tarrasa, que oficialmente en la. Jefatura de policía, y nuestro corresponsal en aquella ciudad, nos habían comunicado.

E! parte de la jefatura de policía, dice, así:

«Comunica el agente de servicio en Tarrasa, que a las doce de esta mañana, dos desconocidos, de unos 22 y 25 años, que se hallaban apostados en la carretera de Martorell, al pasar Ignacio Pla, obrero de la fábrica de los señores Arch y Trullás, que llevaba un saco de dinero para pagar el personal de la fábrica, se lo arrebataron dándose a la fuga.

Acudieron los obreros de la citada fábrica que salieron en persecución de los atracadores los cuales hicieron varios disparos contra sus perseguidores, abandonando el saco de dinero para huir con, más facilidad.»

Nuestro corresponsal en Tarrasa, nos comunicó los siguientes detalles del referido suceso:

Esta mañana, a las diez y media, un operario de la fábrica de los señores Arch y Trullás que venía del Banco de cobrar una importante cantidad, para pagar el semanal, al pasar por la carretera de Martorell y cerca ya del vapor Segura, dos desconocidos, al parecer jóvenes de unos 22 años, vestidos con traje azul, le han atracado y después de apuntarle las pistolas que llevaban, le han arrebatado el talego de plata.

Después de haberle registrado en busca, seguramente de dinero en billetes, le han golpeado con las culatas de las pistolas, produciéndole varias contusiones.

Los atracadores, después de apoderarse del dinero, se han dado a la fuga en dirección a Las Martinas y Rubí y, al ver que algunas personas que habían presenciado, desde lejos el suceso les perseguían, la emprendieron a tiros arrojando el dinero para poder escapar más fácilmente.

En seguida cundió la alarma en esta ciudad y salieron en persecución de los atracadores el teniente de la guardia civil señor Pintado, el cabo de somatenes don Amadeo Torrens y el agente de policía gubernativa don Antonio Rodríguez y el subjefe de la guardia municipal señor Figueras.

El agente señor Rodríguez y el cabo de somatenes señor Torrens, han tomado el tranvía eléctrico que sale de ésta a las once, y momentos antes de llegar a la estación de Rubí, han visto como un individuo que corría hacía disparos contra una pareja de mozos de la escuadra y que ésta contestaba disparando, sus armas.

Parado el tren, dichos señores han proseguido la persecución del fugitivo, sin lograr detenerle.

Se ha dado orden a, las autoridades de los pueblos vecinos para la persecución de los atracadores.

En el lugar del suceso se ha estacionado numeroso público que comenta el hecho.

Ampliando la noticia de este atraco, nuestro corresponsal en Tarrasa nos comunicó el sábado por la noche que durante todo el día continuaron las pesquisas para el descubrimiento de los autores, y a las seis de la tarde fue descubierto un hombre que, en el torrente llamado de Las Martinas, se hallaba oculto entre unos zarzales. Inmediatamente se puso el hecho en conocimiento de la guardia civil, y al llegar ésta a aquel sitio, el individuo en cuestión, la emprendió a tiros contra la benemérita.

Los guardias contestaron a la agresión, resultando herido el sujeto mencionado.

Acudieron al indicado sitio el teniente de la guardia civil señor Pintado, el agente de policía gubernativa señor Rodríguez, el médico doctor Ullés y otros, y después de bajar tras grandes dificultades, al fondo del barranco encontraron a un individuo como de unos 24 años empuñando aún una pistola automática y otra pistola igual descargada a unos cuantos pasos del sitio en que se hallaba tendido, presentando una herida con orificio de entrada en la parte frontal derecha sin orificio de salida.

Registrado el herido se hallaron en su poder cinco cargadores, cuatro cajas de cápsulas, unos sesenta cartuchos más envueltos en urna bolsa de papel, 200 pesetas envueltas con papel marcado con el sello del Banco de Tarrasa y 35 pesetas envueltas en la punta de un pañuelo.

Las doscientas pesetas se supone eran de las 400 pesetas que faltaban en el saco que arrebataron los atracadores al obrero Pla cuyo saco arrojaron en tierra al verse perseguidos después de tomar un paquete de 200 pesetas cada uno de los atracadores.

Encima del herido no se le halló ningún documento que acreditase su persona y sólo unos pañuelos de bolsillo con las iniciales T. N. Fue curado de primera intención por los doctores Ullés y Treviño y luego conducido al Hospital por individuos, de la Cruz Roja, ingresando a este benéfico establecimiento a las once de la noche. El domingo falleció a las dos y media de la tarde.

No se ha podido capturar aún a su cómplice. Se ha encargado del instruir el correspondiente procedimiento previo el teniente de esta demarcación de reserva don Victoriano Gandía, quien ha publicado el siguiente edicto:

«Don Victoriano Gandía y Barzábal, teniente de la demarcación reserva de Tarrasa número 54, juez instructor de las diligencias previas instruidas con motivo del atraco llevado a cabo el día 29 del actual, sobre las diez y treinta de su mañana contra el paisano vecino de esta localidad, Ignacio Pla Torras.

Por el presente edicto, cita y llama a cuantas personas puedan aportar datos para la identificación del cadáver del individuo que fué herido con motivo de la refriega sostenida con la guardia civil y somatén, fallecido en el día de ayer, el cual se encuentra, expuesto en el depósito del cementerio de esta ciudad, representando aproximadamente de 23 a 24 años y le falta la tercera falange del dedo medio de la mano izquierda., debiendo significar que en el local de este juzgado, sito en la demarcación reserva de Tarrasa, calle de San Pedro, se hallan las prendas usadas por el citado individuo, teniendo un pañuelo de bolsillo las iniciales T. N.—Dado en Tarrasa a 31 de marzo de 1924. Victoriano Gandía.»



Periodista desterrado

Nuestro corresponsal en Tarrasa nos comunica que el domingo por la tarde, salió en automóvil con dirección a la estación de Olesa, para dirigirse a Huesca, a donde ha sido desterrado por orden gubernativa, el jefe de redacción del diario catalanista de aquella ciudad «El Día», don Miguel Puigbó.


La orden de destierro indica, al señor Puigbó, que se ponga a la disposición del gobernador de Huesca, quien le destinará el punto de residencia.