martes, 12 de noviembre de 2013

La Vanguardia, Edición del martes, 06 mayo 1924, página 20

Realizóse tranquilamente la Jornada del 4 de mayo, celebrándose una fiesta con motivo de la reciente constitución de la «Asociación del Real Pupilaje» de  las Escuelas Pías.

De las diversas regiones españolas vinieron numerosos jóvenes, para testimoniar con su presencia los entusiasmos que sentían por su querido hogar de antaño. A cuantos no les fue dable, acudir al llamamiento del director, ocurrióseles mandar telecomunicaciones o expresivas cartas, reveladoras de un afecto y un cariño muy sentidos.

Por la mañana celebróse el santo sacrificio en sufragio de los compañeros ya fallecidos, por cierto en número de tres.

Al mediodía tuvo efecto un fraternal banquete, con asistencia de numerosos jóvenes y de ilustres personalidades Entre ellas citaremos al reverendo padre rector, al director de la Escuela Industrial, a varios profesores de dicho centro, al padre director del «Real Pupilaje» y al presidente de la asociación don Juan Vila, perito textil.

Al descorcharse el champaña, el padre director transmitió sus más efusivos saludos, y tras haber agradecido la caballerosidad de los ex pupilos, por haber acudido al llamamiento de quien se gloriaba de haberles infiltrado el germen de la ciencia y de la religión, les suplicó una férvida plegaria para el alma de los compañeros fallecidos que, según dijo, debían estar contemplando desde el cielo el fraternal ágape.

El director de la Escuela Industrial don José Baltá de Cela, tuyo frases acertadas y felices, llenas de hondo cariño hacia sus antiguos alumnos, actuales ingenieros textiles y peritos químicos, mecánicos, electricistas y textiles. Sus palabras enardecieron los ánimos de los oyentes, y una nutrida salva de aplausos coronó sus acertadas manifestaciones

El padre rector supo granjearse la simpatía del auditorio, no sólo por la claridad con que logró expresar sus pensamientos, sino también por la gran dosis de amor y de cariño que vertió en sus palabras.

La música de un quinteto proporcionó, durante la comida, agradable solaz, tocando un repertorio integrado por aires regionales.

Reunidos por la tarde los socios en asamblea, procedióse a la lectura de las adhesiones procedentes de compañeros de las diversas provincias españolas, de América y de la vecina República francesa. Se confirmó la junta provincial recayendo los cargos en los señores Juan Vilá (perito textil), presidente; José Armengol (ingeniero textil), secretario; José Puig' (perito textil), tesorero; José María Font, Juan José Fernández, Álvaro Álvarez y Antonio Comas, vocales, en representación de los peritajes mecánico, químico y electricista.

Se leyeron las necrologías de los amigos difuntos Parés, Román y Viñas (E. S. G. E.). Finalmente se otorgó el Premio consistente en medalla de oro, ofrecido por la asociación, al actual pupilo José Burch, por la brillantez con que ha cursado sus estudios de perito químico.

Ya, muy entrada la tarde, y con cierto nostálgico pesar, separáronse los que, durante tanto tiempo, no se habían visto reunidos. Dulcemente impresionados con el contacto de amistades tan sinceras, por ser desinteresadas, prometieron gustosos, los socios, regresar el año próximo al lar de sus cariños y amores.


Alas.