lunes, 23 de septiembre de 2013

La Vanguardia, Edición del jueves, 13 diciembre 1923, página 16

Esta mañana, en el tren de las once, ha llegado a nuestra ciudad para visitar las Escuelas Industriales el nuevo rector de la Universidad don Andrés Martínez Vargas, acompañado del secretario de la misma. Estuvieron a esperarle el comisario regio don Alfonso Sala, el director de las escuelas don José Baltá de Cela y el secretario de las mismas don Eugenio Ferrer. Al llegar a las escuelas han sido recibidos con una salva de aplausos, tributada por los alumnos. Esperaban en la escuela el Claustro de profesores, el presidente de la comisión de Instrucción pública, don José Piera, los profesores de artes y oficios, los profesores nacionales y distinguidas personalidades.

El doctor Martínez Vargas ha hecho grandes elogios de las aulas, los talleres e instalaciones, admirando los nuevos locales, que serán destinados a laboratorios y aulas, en la parte que se están edificando.

Al terminar la visita, el director señor Baltá de Cela, con gran sencillez de palabra, ha testimoniado al nuevo Héctor su agradecimiento por la visita hecha a la Escuela; primera visita que hace el nuevo jefe universitario. El señor Baltá expuso los anhelos y esperanzas que animan al profesorado.

El comisario regio señor Sala ha patentizado la importancia que tienen los estudios en la época actual, dedicando un cariñoso recuerdo al que fue su íntimo amigo, el doctor Carulla.

El nuevo rector, señor Martínez Vargas, ha contestado al director y comisario con un brillante discurso, empezando por dedicar sus primeras palabras a la memoria de su antecesor doctor Carulla, elogiando la labor de las escuelas industriales y en particular la de esta ciudad, que, mas que escuela, se le puede nombrar Universidad.

Una vez en secretaría el citado rector ha escrito en el libro de honor las siguientes palabras:

“La visita a esta escuela, que yo llamaría Universidad, me produce la impresión de asombro por su estructura, sus ópimos frutos, la plenitud de la enseñanza, la vocación y capacidad de su director y claustro de profesores, el celo de su comisario regio don Alfonso Sala, y la munificencia del Estado, inspirado por S. M. el Rey don Alfonso XIII. Esta escuela es florón de Tarrasa y Tarrasa gloria de España..—Andrés Martínez Vargas, rector de la Universidad de Barcelona.


—Alas.