miércoles, 29 de enero de 2014

La Vanguardia, Edición del martes, 03 marzo 1925, página 18

El indulto de los reos de Tarrasa

El general Vallespinosa manifestó esta mañana a los periodistas que habían sido indultados los dos reos de Tarrasa, y que esta tarde se facilitaría una nota, explicando los motivos que han inducido a la concesión del perdón.

En efecto, esta tarde, a última hora, han facilitado en la Presidencia una nota que dice así:

«Los reos condenados a pena de muerte por el Consejo Supremo de Guerra y Marina en la causa seguida con motivo del asalto a la Caja de Ahorros de Tarrasa, fueron puestos en capilla en las primeras horas de la tarde de ayer y debieron de haber sido ejecutados en la madrugada de hoy.

El gobierno aun contando con los benévolos sentimientos de S. M. el Rey, siempre dispuesto a la clemencia, acordó no aconsejar el indulto, como no lo aconsejó en su día respecto a los otros dos reos condenados y ejecutados por el mismo hecho en causa seguida por procedimiento sumarísimo; pero en las últimas horas de la capilla uno de los reos de esta causa de ahora, dijo que tenía, que hacer importantes manifestaciones no sólo respecto a su participación en el delito, sino también en lo referente a las ramificaciones del mismo.

Compareció el instructor y fue oído un testigo que estaba en la misma cárcel, el que confirmó algo de la dicho por el reo.

En su vista, el capitán general consultó el caso al gobierno y éste, tratándose de una sentencia firme, de modo absoluto y definitivo, teniendo en cuenta que respecto a los dos reos tenía que presidir el mismo criterio, porque juntos delinquieron en un enlace y relación indivisibles, se creyó en el caso de no suspender indefinidamente la ejecución para esclarecer las manifestaciones alegadas, sino acordar en firme lo que procediera, pues no se debe nunca prolongar en estos casos un estado de incertidumbre que impone para los reos una continuación en la capilla, con todas las angustias dolorosas de ella.

Por estas razones el gobierno se creyó en el caso de proponer al Rey el indulto para los dos reos de pena de muerte, conmutándola por la de cadena perpetua, gracia que el Rey se dignó acoger, acordando inmediatamente el indulto que se le propuso.»