miércoles, 26 de marzo de 2014

La Vanguardia, Edición del miércoles, 02 septiembre 1925, página 11

EN MATADEPERA

Inauguración de dos edificios escolares

El domingo último se celebró en el pueblo de Matadepera la inauguración de un edificio destinado a escuela de niños y de otro destinado a la de niñas. Ambos edificios son los primeros construidos en España de conformidad con lo dispuesto en el real decreto de 23 de noviembre de 1920. En virtud de esta soberana disposición, el Estado ha abonado el importe de toda la obra, cuyo presupuesto total era de 70.000 pesetas, teniendo el Ayuntamiento la sola obligación de facilitar el solar.

Dichos edificios construidos a poco distancia el uno del otro y en el sitio más higiénico de la población, son esbeltos y constituyen una joya muy apreciada por los vecinos de Matadepera.

El acto de la inauguración fue presidido por el rector de la Universidad, con asistencia de varias personalidades, las autoridades y casi todo el vecindario. Dió principio con un saludo del delegado gubernativo señor Villamide, quien entonó un canto a los beneficios que a los pueblos proporciona la enseñanza y excitó al vecindario para que los niños se aprovechen de la misma. El inspector señor Soler puso de relieve la importancia del acto que se celebraba, el agradecimiento que el pueblo de Matadepera debe guardar al Estado y a don Alfonso Sala, que consiguió los beneficios del citado real decreto, y señaló la manera como el pueblo podría mostrar su agradecimiento. El señor párroco leyó una hermosa poesía ponderando la eficacia que tiene la escuela en el bienestar de los pueblos. Al levantarse el señor Sala resonó una salva de aplausos, dicho ilustre patricio mostró su satisfacción por el acto que se celebraba, explicando como consiguió que Matadepera obtuviese del Estado, tan importante beneficio y lamentando que otros pueblos del partido no hubieran participado del mismo, a pesar de haberles advertido que podían hacerlo.

El doctor Martínez Vargas, con su acostumbrada elocuencia, glosó los diversos conceptos que se habían emitido, dió varios consejos a los padres de familia, ensalzó la obra educativa de los maestros de Matadepera recomendándoles que con su labor correspondiesen a los beneficios que el Estado les proporcionaba facilitando la enseñanza la cual eleva al hombre, dijo, desprendiéndole de bajas pasiones y orientándole a regiones más puras donde la dicha es completa.

El acto terminó con la aprobación de la propuesta del inspector, en virtud de la cual, para estímulo de los alumnos con concurren a ambas escuelas y para que la gratitud del pueblo a sus bienhechores tenga larga duración, se crean cuatro premios para los niños más aplicados y otros tantos para las niñas. Dichos premios consistentes en un diploma, y un hermoso libro, se llamarán: Premio del rector de la Universidad de Barcelona, Premio de don Alfonso Sala Premio del delegado gubernativo y Premio de Mosén Jaime.

El párroco don Jaime Torras ofreció doblar la cantidad que para tales premios ofreciese el Ayuntamiento y el señor Arnau ofreció otro premio a la buena memoria de su padre, cuyo nombre se dada aquel día a un paseo de la población.

X.