jueves, 27 de marzo de 2014

La Vanguardia, Edición del miércoles, 09 septiembre 1925, página 10

RELLINAS

El pasado domingo, con motivo de la fiesta mayor se celebró la inauguración del edificio escolar que ha costeado el Estado.

Con objeto de asistir a dicha fiesta, por la mañana se trasladaron a Rellinás, invitados por el Ayuntamiento, don Alfonso Sala, acompañado de su secretario particular don Luis G. Ventalló; el delegado gubernativo señor Villamide, el teniente de alcalde de Tarrasa señor Utset y el cabo del somatén del partido don Amadeo Torrens, los cuales fueron obsequiados con un almuerzo por el alcalde don Juan Cortés.

Alrededor de las cinco de la tarde, llegaron desde San Quirico de Tarrasa, el capitán general señor Barrera, acompañado de sus ayudantes, el gobernador civil señor Milans del Bosch, el rector de la Universidad señor Martínez Vargas y el inspector de primera enseñanza señor Soler, los cuales fueron recibidos por el Ayuntamiento y demás autoridades a los acordes de la Marcha Real. Seguidamente se procedió por el reverendo señor cura párroco a la bendición de la escuela y después de recorrer todas las dependencias de la misma, los niños y niñas de la misma cantaron varias composiciones y el himno a la Bandera.

Seguidamente hizo uso de la palabra el maestro nacional señor Negre, el cual hizo resaltar la importancia del acto que se celebraba y en elocuentes frases glosó cuál era la labor del maestro la de educar a los alumnos en el amor a Dios a la patria y a la familia; el inspector señor Soler, en sentidas frases propuso la institución de varios premios a nombre del capitán general, gobernador civil, rector de la Universidad, de don Alfonso Sala y del delegado gubernativo, a fin de premiar a los alumnos su constancia y su amor por la escuela.

Al levantarse a hablar el señor Sala, fue saludado con una salva de aplausos por los asistentes al acto. Empezó su discurso recordando la gestación de dicha escuela y todas las incidencias hasta su terminación, poniendo de relieve el hecho de que aquella y la de Matadepera, también del distrito de Tarrasa, y recientemente inaugurada, son las dos únicas existentes en la provincia sufragadas por el Estado, acogiéndose al real decreto publicado hace tres años. Recordó que debido a los apasionamientos y por las luchas sostenidas por los elementos enemigos de las instituciones y del actual régimen, no se acogieron a los beneficios de aquella disposición otras poblaciones del distrito, que hoy son las primeras en lamentar verse privadas de locales bien acondicionados para la enseñanza. Terminó su discurso exhortando a los niños y niñas a que acudiesen a la escuela para aprovechar sus enseñanzas y fin de ser los hombres del mañana, amantes de Dios, fieles patriotas y amantes de la familia. El señor Martínez Vargas expresó su complacencia por asistir a la fiesta; exhortó a los padres a que llevasen sus hijos a la escuela a fin de que con la instrucción y conocimientos adquiridos en ella pudiesen serles su sostén y amparo en la vejez.

El gobernador civil señor Milans del Bosch, después de agradecer la invitación al acto, rogó a los concurrentes al mismo, dedicaran un recuerdo a nuestros hermanos que en estos momentos están luchando en Marruecos y una piadosa oración para aquellos que han sucumbido por la patria.

El capitán general, señor Barrera, exaltó la misión del maestro, sobre quien recae la responsabilidad de la formación de las nuevas generaciones, y analteció la labor antipatriótica de aquellos que siembran la mala semilla de ideas disolventes en las inteligencias de los niños encomendados a su cuidado. Tanto el capitán general como los demás oradores fueron entusiásticamente aplaudidos al terminar sus discursos.

Antes de partir de regreso para Barcelona, se procedió a la colocación de la primera piedra de la Casa Consistorial por el gobernador civil y se obsequió a las autoridades con un lunch.

Por la tarde postularon por la población, bellas señoritas de la población para recaudar fondos para el mutilado de la guerra.

—El Corresponsal.