jueves, 8 de mayo de 2014

La Vanguardia, Edición del jueves, 11 febrero 1926, página 13

MATADEPERA

Conforme anunciaba a mis lectores en correspondencias anteriores, más que una madriguera de tejones era una cría enorme lo que existía en este término municipal, ya que durante el escaso tiempo de siete meses han sido muertos siete de dichos paquidermos. Posee un ejemplar la señora viuda de Guadall, otro el señor Blanch, otro el señor Giró, de esa, el señor Estruch otro, el señor Feliu del Gardó otro éstos de Tarrasa, y otro un señor de Sabadell; el último fue asado por un determinado número de aficionados a la caza. Los más se cobijaban en una, madriguera de la propiedad viuda de Guadall y los otros en la propiedad conocida por «L'hort de l’Espardenyera». Los dos últimos fueron muertos también por el cazador don Felío Valls a las tres de la madrugada del día 4 y el último en la madrugada del día 6, diciéndose que el Ayuntamiento tiene acordado premiarle tan importante servicio con una respetable cantidad.

Nos hallamos en plena fiebre de caza; los cazadores no pierden día para dedicarlo a tal deporte contando en que el día 15 del actual termina el derecho de cazar: por tanto, a las perdices y conejos no se los deja en reposo convirtiéndose los acotarlos que dispone la Sociedad de Cazadores de ésta en verdaderos campos de batalla.

—Corresponsal.