sábado, 1 de noviembre de 2014

La Vanguardia, Edición del martes, 05 julio 1927, página 22

HOMENAJE A DON ALFONSO SALA Y ARGEMI

Con motivo del acuerdo tomado por el Ayuntamiento de colocar una lápida en la casa que nació el primer conde de Egara han llegado a esta ciudad el gobernador civil don Joaquin Milans del Bosch, el vicepresidente de la Diputación conde de Fígols y otras personalidades de Barcelona.

Se ha organizado una procesión cívica en la cual iba la Banda Municipal, el Ayuntamiento en corporación en la que formaban parte los tenientes de alcalde señores Vives y Roca, los concejales señores García, Farrás, Palau, Boada, Sala, Coll y otros con el secretario señor Benlloch, el fiscal señor Paloma, los jefes de la zona militar, el jefe de la guardia civil señor Pintado, el delegado del Trabajo señor Pérez, el prior del Santo Espíritu, el rector de San Pedro doctor Homs, el padre-rector de las Escuelas Pías reverendo P. Adolfo Roger, los diputados provinciales don Amadeo Torrens, don José Baltá de Cela y don Miguel Vancells y Carrera, otras delegaciones del Instituto, Cámara de Comercio, entidades religiosas, presidiendo el alcalde don José Ullés; el gobernador señor Milans del Bosch, el conde de Figols, el delegado gubernativo señor Villamide y el Juez de primera instancia.

Por la calle del Conde Egara la comitiva se ha dirigido al domicilio donde nació don Alfonso Sala siendo recibidos por los hijos de éste, don José y sus bellas hijas, pues la señora y el hijo mayor se encuentran accidentalmente en Alemania.

También asiste un público numeroso que invade toda la calle y que es contenido por fuerzas de la guardia civil y policía que lo mantiene a cierta distancia de los invitados.

El alcalde, señor Ullés, vivamente emocionado dirige la palabra al público dando las gracias a las autoridades y diciendo que pocas veces se ha encontrado con la emoción de este momento de pagar una deuda de gratitud al hijo predilecto de esta ciudad lamentando su ausencia por causa de la salud y haciendo votos por su total restablecimiento.

Describe la actuación en la vida pública del señor Sala, de la cual se desprende que abandonando sus negocios, sacrificando su hogar y su salud el señor Sala desde hace más de treinta años toda su actuación consiste en defender industria, cultivar la cultura como lo demuestra con sus Escuelas Industriales que son envidiadas por los extranjeros y haciendo patria grande y servir a España y a su Rey.

Terminado su discurso el alcalde tira de la cortina, apareciendo una artística placa, obra del catedrático señor Cabanes, que dice así «Casa Pairal del Sr Alfonso Sala y Argemí, primer Conde de Egara, homenaje del Excelentísimo Ayuntamiento, 1926.»

El conde de Fígols dirige la palabra a la multitud para lamentar la ausencia del presidente de la Diputación de Barcelona, quien con su elocuente palabra era el más indicado para hacer el elogio de la personalidad del homenajeado, pero él, dice, que sin dotes para hacer, lo hará un bosquejo de la actuación de cuando era presidente de la Mancomunidad que todo su afán era el engrandecimiento de Cataluña, pues así el señor Sala creía que era engrandecer a España con todo y tener una parte hostil.

Hace fervientes votos por su total restablecimiento para que cuanto antes pueda actuar nuevamente en la vida pública, en bien de Tarrasa, de Cataluña y de España.

El gobernador civil, señor Milans del Bosch, dice que siente un verdadero pesar de que por motivos de salud no pueda asistir a dicho acto el señor Sala, modelo de patriotas, personalidad de relieve en que toda su vida la lleva consagrada al trabajo, estudiando continuamente los problemas que han beneficiado a España y que siempre su ideal ha sido servir a España y a su Rey.

Ofrece asistir personalmente al otro homenaje proyectado cuando su salud esté completamente restablecida, pues si en este homenaje hubiese asistido, con la emoción que hubiera tenido al ver que todo Tarrasa se adhería a esta fiesta, acaso le hubiera sido perjudicial,

Felicita al alcalde señor Ullés por el acuerdo tomado por el Ayuntamiento de festejar a un hijo tan ilustre como el conde de Egara, pagando una deuda de gratitud y concluye diciendo que al honrar a don Alfonso Sala se honraba Tarrasa entera.

Después de dar un viva a don Alfonso Sala, contestado unánimemente por la concurrencia, se dió por terminado el acto, saliendo seguidamente para Barcelona el gobernador y otras autoridades.

Salas.