viernes, 13 de febrero de 2015

La Vanguardia, Edición del miércoles, 21 marzo 1928, página 4

UNA CONFERENCIA

En la sociedad Gran Casino de Tarrasa, dio la conferencia anunciada sobre la "Realidad política", el señor Vidal Salvó.

Asistieron al acto el alcalde señor Ullés, los diputados provinciales señores Torras y Torrents; los ex diputados señores Guanyabens y Piñol; el concejal del Ayuntamiento de Barcelona, don Santiago de la Riba; los señores Salgado, Flaquer, Figuerola, Santiago Soler, Rosés, Verdagay, Ciudad, Padró, Baile, Llacuna, Francisco Pujols, Parellada, Heredia, Estaun, Alemany, Sastre y numerosísimo público que llenaba por completo el local.

Presentó al conferenciante el abogado don Rafael Muñido, en breves y ajustadas frases.

Comenzó el disertante saludando a Tarrasa, a su floreciente industria, a sus riquezas arqueológicas y a sus sombras augustas que le dan fama imperecedera.

Dijo que el paréntesis abierto por la conflagración europea, aún no se había cerrado, porque esta conmoción había dislocado tan absolutamente las bases sociales y políticas de los Estados, que vivimos y viviremos largo tiempo una época de ensayos hasta encontrar la fórmula estatal adecuada.

Agregó que el momento presente lo generó la revolución mecánica y la industrial que alcanzaron su plenitud en la primera mitad del siglo XIX, revoluciones que produjeron la literatura social que se está ventilando y discutiendo constantemente en los comicios y en el seno de todos los gobiernos, que han ido nutriendo reiteradamente la legislación obrera con disposiciones de protección y de amparo al proletariado.

Estudia primero las utopías, y luego las doctrinas socialistas y comunistas, para llegar a la concisión que lo que era preciso, ante todo (continuando con ahínco los Estados la protección justa de los obreros) era robustecer el principio de autoridad.

Fue preciso que se produjese el golpe de Estado del 13 de septiembre para acabar con el caos, iniciándose, entonces, una etapa que ha de producir la regeneración y el esplendor de nuestra España. El general Primo de Rivera, político dotado de una íntegra visión de los problemas, supo canalizar el problema social con la Organización corporativa nacional orientada por nuestro preclaro ministro del Trabajo que ya está dando resultados, insospechados, terminó con la pesadilla de la guerra de Marruecos, ha sabido valorizar internacionalmente nuestro país, ha restaurado su Hacienda y con un plan sistematizado de disposiciones que atienden, por un igual, a todos los ramos de nuestra vida, hace renacer a España, antes extenuada, desvalorizada y abúlica, por culpa de los hombres nefastos que dirigieron sus destinos.
¿Cuál es el deber de las juventudes españolas, especialmente las catalanas, en estos momentos de transición? Silenciarlos, con actitudes cómodas, sería una cobardía.

Las presentes generaciones tienen el deber ineludible de salir de su inercia, ayudando a la obra que se está efectuando.

Se alega que el gobierno actual único que ha salido al paso del equívoco y del confusionismo, tan antimediterráneos, y que contribuían a agravar la dolencia del cuerpo nacional español. No ha atacado ni a la lengua ni a la cultura catalanas, sino que le h señalado sus límites nacidos de la existencia de una lengua oficial. Que la cultura catalana con su aliento directriz: el idioma, deje de ser pugna para convertirse en abrazo. De otra suerte, atacaría la propia existencia del Estado, fomentando doctrinas que tanto daño hicieron a la patria. Importa una alta catalanidad, nunca el elemento secesionista del catalanismo.

Con este criterio, agrega el conferenciante, sobre los idiomas y las culturas regionales, y la obra que está efectuando el Directorio; se coopera al establecimiento de una conciencia nacional, que rompa la disociación y la insolidaridad social de España.

Grandes aplausos cerraron las últimas palabras del señor Vidal Salvó, finalizando el acto con breves frases del señor Torras, que luego de elogiar la conferencia desarrollada, dijo que en cuanto a la negativa labor del antiguo régimen, en Tarrasa tuvo su excepción por haber sido siempre baluarte de las ideas que actualmente concreta y realiza la actual situación.