martes, 23 de diciembre de 2014

La Vanguardia, Edición del miércoles, 30 noviembre 1927, página 26

En el teatro Principal con un lleno completo se celebró la fiesta de la distribución de premios a los alumnos del Real Colegio de las Escuelas Pías correspondientes al pasado curso. En el escenario había la presidencia ocupada por el rector del colegio reverendo padre Adolfo Roger, el prior del Santo Espíritu doctor Molerá, el teniente de alcalde ponente de la comisión de Instrucción pública señor Ventalló, el capitán señor Urreta en representación del comandante militar, el diputado provincial señor Torrents y otras autoridades.

Abierto el acto, el reverendo padre José Riba dio lectura a ]a memoria escolar, que es un documento muy extenso y documentado de trabajo, en el que se hacen atinadas consideraciones pedagógicas, demostrando la necesidad de que los padres sean colaboradores de la obra del maestro, siendo muy felicitado al final por tan notable trabajo.

Seguidamente se repartieron los premios a los alumnos que más se distinguieron por su aplicación, consistiendo en libros, diplomas de mérito, entre ellos los concedidos por el Ayuntamiento, y diplomas de estudios, a los que terminaron la carrera de Comercio.

En medio de gran silencio se levantó el padre rector don Adolfo Roger, leyendo un acabado trabajo de carácter pedagógico demostrando las condiciones que debe reunir la labor del maestro, educar e instruir; sin cuya integridad queda incompleta la formación del niño.

Termina glosando el tema «Piedad y Letras», en que el gran pedagogo San José de Calasanz resumió el plan de la Escuela Pía, en el que se juntan las antedichas condiciones. Al terminar su discurso el padre rector, estalló en todo el teatro una ovación.

— Sala.