sábado, 20 de junio de 2015

La Vanguardia, Edición del miércoles, 08 mayo 1929, página 30

Sin decrecer en nada el entusiasmo de reuniones anteriores, celebró el domingo pasado su anual asamblea, sexta desde su fundación, la Asociación del Real Pupilaje de las Escuelas Pías de Tarrasa.

Cual hijos de casa solariega, que, después de larga ausencia, vuelven a encontrarse reunidos y hallan en su hogar aquella paz y dicha que solo puede ser hija de fraternal afecto; así los antiguos pupilos acudieron presurosos de todas las distintas regiones, donde tienen su morada para solemnizar fiesta tan simpática en compañía de los que actualmente continúan su labor escolar en este pupilaje.

Después de las salutaciones amistosas, que son de natural y sincero afecto en semejantes circunstancias, pasaron todos los reunidos al sagrado recinto de la capilla para asistir al santo sacrificio de la misa y recordar en muda e íntima plegaria a todos sus amigos compañeros que ya han pasado los umbrales de la vida.

Se reunieron luego en el salón de estudio para la sesión reglamentaria y en ella usó de la palabra el reverendo padre Adolfo Roger, ex director del Real Pupilaje, quien en elocuentes y afectuosas frases manifestó a todos sus amados alumnos el inolvidable recuerdo que guardará toda su vida de la Asociación, que con tanto anhelo fundara para dar vida exhuberante post-escolar a todos los que fueron y son miembros del pupilaje.

Se dió cuenta luego de las adhesiones recibidas de parte de los ex pupilos, que con sentimiento de su parte, no podían asistir al acto y se procedió después a presentar el estado anual de cuentas.

Dejando para la próxima reunión la elección de cargos, que procedía a renovar este año, se determinó, a indicación del mismo padre Roger y con anuencia de todos, que continuará la misma junta directiva, con sólo el nombramiento de tesorero a favor de don Ricardo Balil, ya que tal cargo está vinculado en un alumno actual del pupilaje.

Se pasó más tarde al salón-comedor para conmemorar en fraternal banquete el grato recuerdo de épocas que ya fueron amenizando el acto un quinteto que interpretó delicadamente inspiradas piezas musicales. Entre los comensales notamos la presencia de varios señores profesores de la Escuela Industrial.

Llegada la hora del brindis, dirigió sus paternales palabras a los alumnos el reverendo padre Adolfo Roger, quien inculcó con expresivo sentimiento los principios de verdadera solidaridad cristiana que debían vivir en los corazones de todos para bien de la sociedad.

Usó luego de la palabra don Eugenio Ferrer, de la Escuela Industrial de Tarrasa, en representación del señor directos de la misma, brindando por la Escuela Pía y por la propia Escuela Industrial, enalteciendo los resultados logrados en dicho centro docente.
El reverendo padre rector José M. Sirés terminó dirigiendo palabras de enardecimiento a todos los pupilos para continuar en el camino emprendido y dando a todos las gracias por su asistencia a la fiesta.

En el camarín de la iglesia de Nuestra Señora de Montserrat se ha celebrado el matrimonial enlace de la simpática y gentil señorita la ilustrada profesora de esta ciudad, doña Lola Gregoriano Abad, con el médico doctor don Delfín Sanmartín Montfort.

Apadrinaron la boda, por parte de la novia su tío don Francisco de A. Abad y don Ramón Alegre Vancells, y por parte del novio, los industriales don José Aurell y don Luis Vancells.

Los invitados a la ceremonia fueron obsequiados con un espléndido banquete.

Los desposados en viaje de novios recorrerán las principales capitales de Francia, Italia y Suiza.

Los servicios prestados por la brigada sanitaria según copia del libro registro del laboratorio de Higiene de este partido en el transcurso del pasado mes de abril, han ascendidoa 2.126 entre diferentes inspecciones, desinfección de viviendas, lavado de ropas, diversos análisis, etc. etc.

Por haber transcurrido el plazo reglamentario sin haber ocurrido ningún nuevo caso de glosopeda en esta localidad, quedan sin efecto las medidas de policía sanitaria que con dicho motivo fueron dictadas en el Boletín de la provincia, de fechas 6 y 23 de marzo último.

Ayer a las seis de la tarde, se celebró el acto de la bendición e inauguración del nuevo edificio destinado a Juzgado municipal.

Asistieron al acto el alcalde don José Ullés, el juez municipal y el secretario del Juzgado de primera instancia señores don José Farré y don Paulino Castalrenas, el juez municipal y secretario don Salvador Utset y don J. Mañá el fiscal señor Paloma, el juez suplente señor Biosca, los directores de las escuelas de Industria y del Trabajo señores Baltá y Morera, el prior arcipreste doctor Molera, el cura párroco de San Pedro doctor Homs, el inspector del Trabajo don Roberto Hundedvilla, los subdelegados de Farmacia y Medicina don Arsenio y don José Sala, el comandante de la guardia civil, el médico forense doctor Cadafalch, la casi totalidad de abogados y procuradores de esta ciudad y otras personalidades.

El señor alcalde en un brillante discurso en nombre del Ayuntamiento hizo entrega del nuevo edificio al señor juez municipal, haciendo constar que siempre había sido preocupación del Ayuntamiento que los Juzgados tuviesen un edificio sino lujoso, a lo menos adecuado a sus funciones y que en la serie de mejoras urbanas llevadas a cabo, no podía dejar de incluírse la que estaban celebrando en aquellos momentos y la que en fecha no lejana se celebraría inaugurando el Juzgado de Instrucción.

El juez municipal señor Utset agradeció al Ayuntamiento el nuevo local, así como a todas fuese un hecho a reforma que las personas que habían contribuído a que fuese un hecho la reforma que se estaba festejando.

Después que el señor prior expusiese en un breve parlamento que la iglesia se había asociado a aquel acto como lo demostraba el bendecir pocos momentos antes aquellas dependencias, habló el señor juez de Instrucción don José Farré Duat, quien recordó que las lamentaciones sobre la pésima calidad de los edificios en donde estaban instalados los juzgados, que tomaron nota los poderes legislativos, en virtud de lo cual, sino del todo en parte, había desaparecido lo que constituía una verdadera vergüenza nacional.

Concluyó el señor juez agradeciendo a los concurrentes su asistencia al acto y dando éste por terminado.

Los invitados fueron obsequiados con pastas, champagne y cigarros.

— El Corresponsal.