lunes, 5 de septiembre de 2016

Crónica Social, edición jueves 7 de enero de 1.932 pág. 2

Una suspensión improcedente. Un nuevo atentado contra la tradición

En nuestra ciudad este año hemos presenciado un antecedente deplorable. Una sociedad que obtuvo un permiso verbal para organizar la cabalgata de los Reyes, supremo deleite de los inocentes y ventura y satisfacción de todos los padres, en el tiempo oportuno; que obtuvo el beneplácito y la contribución  todas las entidades y particulares desde el Instituto Industrial al presidente de la Casa del Pueblo, ya que la tradicional fiesta además de estar dedicada a los niños viene a favorecer enormemente al comercio local proporcionándole uno de sus mejores días de venta, a última hora le fue negado el permiso para efectuar la cabalgata, porque cuatro señores quienes en su escrito no acompañaban ni tan solamente la cédula personal ni mencionaban su número solicitaron a la alcaldía efectuar en aquella misma hora una manifestación sectaria que siguiera precisamente el mismo itinerario que había anunciado la cabalgata pero a la inversa, para poder encontrarse en mitad del recorrido y proporcionar una hora desagradable al pueblo de Tarrasa amante de la libertad y de las tradiciones.

Planteado el conflicto, la autoridad municipal optó por el camino más fácil: suspender la cabalgata y la manifestación sin tener en cuenta que la primera había sido autorizada previamente.

La causa de la libertad ganó otra brillante batalla en nuestra ciudad.