jueves, 10 de septiembre de 2015

La Vanguardia, Edición del miércoles, 22 enero 1930, página 29

RELLINÁS

Con gran solemnidad se celebró la tradicional fiesta de San Antonio Abad, que no fué menos brillante que los años anteriores. A las siete y media de la mañana, en la iglesia parroquial, se cantó un oficio en honor del Santo Patrón de los carreteros, sufragado por los mismos, terminado el cual, por el reverendo doctor don Juan Guix Ribaudi, cura párroco de este pueblo, se procedió a la bendición de los animales, que estaban todos en la plaza de la Iglesia, formando una circunferencia.

Se organizaron varias «collas de cazadores» que dieron una batida por la finca de don Juan Brugueras, pero debido a la espesa niebla, no dió la cacería el resultado apetecido; sólo se cobraron en junto quince conejos, seis perdices y trece tordos.

A las cuatro de la tarde, regresaron los cazadores y seguidamente se sirvió una espléndida comida en el café Tarrés. A las ocho de la noche se organizó un lujoso baile familiar en el salón de fiestas, que terminó a las doce en punto, regresando todos a sus hogares contentos y satisfechos de la tradicional fiesta de San Antonio.

Debido a las abundantes y beneficiosas lluvias habidas en los dias pasados, ha desaparecido la inquietud que cada dia era mayor en todo el pueblo, debido a la pertinaz escasez de agua, que era de temer terminaría con la miseria más grande habida desde el año 1878, pues hacía cincuenta y un años que no se había presentado una escasez semejante a la que estábamos amenazados, pero como Dios sabe siempre corresponder con los necesitados nos ha dado unos dias de lluvia, que todas las fuentes manan en abundancia, siendo la gran resolución del problema, pues aun que no lloviera más en todo el invierno, en verano habría abundancia de agua para el riego de las huertas y abastecimiento de la población.

Los campos presentan un aspecto inmejorable, sólo hace temer debido a que no hace frío este invierno, que después, vengan heladas tardías que pudieran perjudicar a los árboles frutales que, principalmente los almendros, ya están adornados de su blanca flor.


—Corresponsal.