sábado, 11 de abril de 2015

La Vanguardia, Edición del martes, 11 septiembre 1928, página 9

El quinto aniversario del 13 de septiembre

En Tarrasa

Con motivo de la celebración del V Aniversario del advenimiento al poder del ilustre general Primo de Rivera, nuestras calles desde las primeras horas de la mañana se vieron sumamente concurridas, pues llegaban en grandes autocares, diferentes representaciones de los distintos pueblos, para sumarse a los festejos anunciados.

A las once de la mañana los salones del Ayuntamiento eran a todas luces insuficientes para contener el sinnúmero de personalidades e invitados al acto.

Después se formó la comitiva que en procesión cívica, se dirigió a los Jardines del conde de Egara; formaba la cabeza de la misma nuestra tropa de exploradores con la banda de trompetas y tambores, banda municipal y la presidencia integrada por el ex presidente de la Mancomunidad, Excmo. señor don Alfonso Sala, conde de Egara, el alcalde don José Ullés Jover, el comandante militar, don Agustín Baca; el juez de primera instancia don José Farré Duat; el juez municipal, don Salvador Utset; el prior arcipreste, doctor Molera; el rector del Real Colegio de las Escuelas Pías, Rdo. P. don Adolfo Roger; los diputados provinciales señores Torrens y Vancells Carreras; cabo de
somatén don José Guillemot; presidente de la Caja de Ahorros, don Francisco Salvans; el Inspector del Trabajo, don Roberto Pérez Honduvilla; luego seguían por el orden prefijado las distintas entidades locales: comercio, industria, banca, ciencias, artes, etc. en una palabra, todo cuanto representa factores de producción y riqueza; seguían luego por el orden alfabético las comisiones de cada pueblo con las respectivas banderas de las Uniones Patrióticas al frente y por último una gran masa obrera.

Una vez llegados a los Jardines del conde de Egara, en donde también se hallaban reunidos unos 3.000 niños y niñas de las escuelas municipales, se celebró la. santa misa por el capellán muy ilustre señor reverendo don Juan Gilart Brogué, predicador de S. M.; durante la misma, bajo la batuta del maestro Serrat, nuestra banda municipal dejó oir varios motivos de Schubert y Beethoven.

Terminada la misa, el celebrante dirigió la palabra al numeroso público, que llenaba incluso los paseos laterales, glosó con palabra bien timbrada lleno de unción, los santos conceptos patriótico-religiosos, terminada la cual fue destacada del grupo de banderas de la U. P. la de esta ciudad, que fue bendecida por el citado sacerdote; inmediatamente después se dieron vivas a nuestros Reyes y al general Primo de Rivera.

Como prueba de adhesión al acto todas las casas por donde pasó la comitiva lucían en sus balcones hermosas colgaduras.

El señor alcalde dio las gracias a todos e inmediatamente empezó un concierto dado por la banda municipal.