miércoles, 9 de julio de 2014

La Vanguardia, Edición del sábado, 04 septiembre 1926, página 10

La tormenta de agua, viento y relámpagos, no cesó en todo el día y la noche, alcanzando las aguas grandes alturas e inundando la parte baja de la ciudad, suerte que no hubo que lamentar desgracia personal alguna.

La corriente eléctrica estuvo interrumpida desde las cuatro de la tarde hasta las ocho de la noche, cesando en sus trabajos todas las fábricas y talleres

La riera de las Arenas bajó con abundante caudal, recordándose su última avenida, hace unos siete años, desde cuya época estaba completamente seca.

La cantidad de agua proyectada es superior a 110 litros por segundo cuadrado.

Según el pluviómetro en el pantano, la cantidad de agua caída es de 810’05 litros por metro cuadrado y en la mina pública 154 litros por metro cuadrado.

En el pantano del Guitart el agua recogida alcanza una altura de unos 8 palmos, continuando todo el día afluyendo los torrentes y arroyos de su cuenca.

Hemos de hacer constar la gratitud del vecindario para las autoridades, que se pasaron la noche en vela dictando acertadas disposiciones en evitación de desgracias.

El tiempo hoy continúa metido en agua y se teme que se reproduzca la tormenta, estando todos prevenidos para en caso de nuevas inundaciones.

La trágica muerte de la familia Más Bagá, de Barcelona, ha causado gran sensación, pues se trata de una familia muy conocida en esta ciudad y que contaba con muchas simpatías,

—Sala.