lunes, 28 de julio de 2014

La Vanguardia, Edición del viernes, 29 octubre 1926, página 13

MATADEPERA

Con el fin de solemnizar el éxito que todos los domingos produce a la «Cassera grant» el número de cabezas muertas, cuya agrupación se reparte todos los días, los conejos y perdices que cobra, sin que hayan tenido que lamentar desgracia personal alguna, han contratado para el día 7 de noviembre próximo, tarde y noche, a las «Orquestra Fatchendas», de Sabadell, para amenizar los bailables. Antes se dará un concierto en el salón del Casino Mataperense, para el cual han sido invitados todos los de la clase.

Persiste en todo su esplendor la cosecha de setas, si bien los resultados ocasionan infinitas decepciones, ya que hay individuo que cree encontrarlas a montones y que es fácil llegar al bosque y llenar la cesta. Mas no es así. Dado el clima y la situación topográfica de los bosques de este término municipal, es necesario convenir que las setas, máxime los llamados «rovellons» tienen fijado sus puntos tradicionales por decirlo así, y todos los años en el lugar de antaño suelen cobrarse ogaño, esto sin prejuicio de que debe atenderse ora la temperatura, ora la forma de buscar cada persona ya que, incluso los hay que llevan Instrumento o bastón que arañan de al modo el musgo que hacen imposible la vegetación, circunstancia que, con la fiebre existente de buscar setas, se tiran a la busca ya antes de apuñar el hongo, y dicho se está que si bien se encuentran en abundancia, resultan de tan ínfimo tamaño que no pueden ponerse en las parrillas. Tanto es así que de ser factible vedar o acotar los bosques o tan sólo privar la entrada ocho días, resultaría lo que aconteció al propietario de «La Farigola», que cerró con un tabique la parte del bosque de su propiedad y por ser tan reducido encontró 30 kilos en un cuarto de hora.

Corresponsal.