lunes, 27 de julio de 2015

La Vanguardia, Edición del jueves, 12 septiembre 1929, página 28

MATADEPERA

Falleció en su casa torre de esta localidad doña Eudivigis Rosas Saladrigas, viuda de don Wenceslao Guadall.

Su profunda religiosidad lee hizo llevar serenamente hasta el umbral pavoroso, muriendo con la serenidad y resignación del creyente, rodeada del cariño amoroso de sus hijos Ignacio, Euduvigis, Matilde, Nieves e hijo político José, a los cuales ha dejado en el mayor desconsuelo.

Si profundo fué el dolor por la defunción antes descrita, no lo ha sido menos el sentido por la prematura muerte de doña Enriqueta Pi Pi, esposa amantísima del alcalde de esta población, don José Arnau Gorina.

Matadepera quiso asociarse al dolor de nuestra primera autoridad, y en el acto del entierro estuvieron representadas todas las clases sociales de esta población y su distrito.

Otra nueva defunción hemos de lamentar durante esta semana. En la risueña casa de campo «Can Marcet» falleció la angelical hija del propietario don Antonio Estop, a la temprana edad de diez y seis años, señorita Ana Estop Puig, dejando en el mayor de los desconsuelos a sus amantísimos padres, hermanos y demás familia.


— C.