sábado, 2 de diciembre de 2017

El Diluvio, Edición del miércoles 13 de junio 1934, página 21

Fueron asistidos en el Centro Médico Municipal, durante el domingo, Teodosio Guzmán, de 34 años, con domicilio en la calle Cogullada, por caída de una bicicleta. Presentaba heridas leves en la pierna y muslo izquierdo.

Asimismo, José Cos, de 29 años, domiciliado en la calle del Doctor Pearson, número 46, también por caída, de herida al tobillo del pie derecho.

Pasaron después a sus respectivos domicilios.

Dos individuos llamados José Guardiola y José Alcobero sostuvieron disputa por cuestiones de trabajo, llegando a las manos, siendo separados por varios transeúntes, ya que la escena tuvo lugar en el Arrabal de Fermín Galán.

Como consecuencias, resultó el Guardiola con una herida en el rostro, de la cual fue curado en el Dispensario.

Este hecho ha sido denunciado al Juzgado municipal.

Ha desaparecido del domicilio paterno la joven de 18 años Francisca Cantón y Escobal, sin que nadie sepa hacia donde se ha dirigido.

Nada se sabe de dicha joven desde el día 11 por la mañana, que salió de su casa con el pretexto de hacer algunas compras.

Ha sido presentada la correspondiente denuncia en la Inspección de policía local.

El lunes, a mediodía, cuando salía de la fábrica Marcet el obrero Manuel Ferreira, de 31 años, natural de Cubilla (Portugal), según ha manifestado delante de la policía, se le acercaron unos individuos, los cuales, después de preguntarle si era trabajador de la fábrica citada, le agredieron ante su afirmación, siendo preciso conducirle al Dispensario médico municipal, donde los médicos de guardia le apreciaron heridas contusas en la región occipital.

El herido ha manifestado que fue golpeado con la culata de una pistola.

También el lunes, a las ocho y media de la mañana, cuando el obrero de la casa Bauman abrió el almacén de lanas de dicha casa, como es su deber, se dio cuenta de que algo extraordinario había sucedido a juzgar por el desorden en que había sucedido a juzgar por el desorden en que las existencias se hallaban.

Hechas las averiguaciones pertinentes, se vió que el cristal de una ventana que da al campo estaba roto y, además, habían desaparecido cuatro balas de lana de unos 80 kilos cada una aproximadamente.

También la policía trabaja en este asunto.

A la primera hora del martes se declaró un incendio en un campo donde habían 36 garberas de trigo, de las cuales 35 fueron reducidas a cenizas.

Este trigo era propiedad del arrendador señor Herrán, el cual dice se trata de una venganza personal, ya que tiempo atrás también se intentó con menos éxito, incendiar la cosecha de habas que tenía en el mismo campo.

La garbera salvada no prendió el fuego, pues, según hemos podido ver, se ha intentado quemarla.

Acudieron los bomberos con rapidez, pero nada pudieron hacer contra el voraz elemento.
Las pérdidas se calculan en 3.300 pesetas aproximadamente.


No hay comentarios: