domingo, 17 de junio de 2018

La Vanguardia, Edición del jueves, 07 marzo 1935, página 9


Causa por tenencia de explosivos

También el Tribunal de urgencia vio y falló ayer tarde la causa que se había incoado contra Francisco Marañó, Ramón Forcat y Miguel Sabat, acusados de tenencia de explosivos.

Dichos procesados fueron detenidos por la Policía en Tarrasa, acusándoles del traslado de 140 kilos de dinamita a un campo de los alrededores del pueblo de Navarcles, valiéndose de un automóvil que como chófer conducía Miguel Sabat.

Según la investigación policíaca, la dinamita fue vendida por Ramón Forcat a Francisco Marañó. Miguel Sabat únicamente intervino en el traslado de la dinamita, que había sido colocada en unos sacos.

A preguntas del presidente de la Sala, el fiscal y las defensas, el procesado Ramón Forcat dijo que la dinamita se la habían vendido unos mineros cuyos nombres desconoce, para que la vendiera y así poder ganar algunas pesetas, ya que estaba sin trabajo. Francisco Marañó manifestó que desconocía que la tenencia de dinamita fuese delictiva, y el chófer afirmó jue si bien se prestó a trasladar los sacos, fue sin saber qué era lo que contenían.

Después de pronunciados los informes de las partes, el Tribunal se retiró a deliberar.

Transcurrida media hora se dictó sentencia, siendo ésta condenatoria para Ramón Forcat y Francisco Marañó, a quienes se impuso la pena de seis meses y un día de arresto, y absolviendo a Miguel Sabat.

Como la detención de los procesados se efectuó el 14 de julio de 1934 y llevaban más tiempo de prisión preventiva que la de la condena, ambos fueron puestos en libertad- ayer noche, una vez terminado el juicio oral.

La Sala estaba compuesta por los magistrados señores Landeta, presidente, y Bruyel y Perellada. La acusación fue sostenida por el fiscal señor Mazo, y la defensa de los procesados Forcat y Marañó a cargo del letrado don Eduardo Barriobero, y la de Miguel Sabat por el letrado don Ángel Samblancat.

Durante la celebración de este juicio oral se adoptaron algunas precauciones por la Policía, en el Palacio de Justicia.

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